
Hoy es uno de esos días
con un sol tenue y un viento fuerte
que hace que camine de lado
y tema salir a la calle
por miedo a caer en la acera del parque.
Hoy es uno de esos días
en los que busco tu mano
para levantarme
y me abraces y me lleves a casa.
Hoy es uno de esos días
en los que muero por estar a tu lado
sintiendo la tela rozar mi mejilla
mientras alejas las tijeras
para que no juegue con ellas.
Hoy es uno de esos días, abuelo,
en los que quiero sentirme más segura que ayer
y necesito tu voz, tu sonrisa, tus manos para hacerlo.
¿Acaso las cosas no pueden cambiar solo por hoy?
¿No puedes venir más a menudo?
Ya sé, ya sé...
ya estoy grande, tengo que cuidarme sola;
pero, abuelo, hoy solo quiero volver a tener cinco años
y estar sentada en la mesa del taller,
quiero estar contigo hoy.
¿Puedes venir a visitarme?
Hoy es uno de esos días
en los que no me quiero dar por vencida
y quiero que estés orgullosa de mí,
es uno de esos días en los que quisiera
que hubieses estado en las actuaciones, graduaciones, fiestas y almuerzos
y me hubieras visto crecer
y me hubieses abrazado todas las veces que cruzaba el dintel de la puerta.
Hoy es uno de esos días,
uno de esos jodidos días, abuelo,
en los que daría todo...todo! por que estés acá conmigo
y no me sienta tan perdida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario